Sagrada Cacao: un proceso agridulce que me hace sentir arraigada en mi hogar

Me encanta el sabor al cacao. Me encanta el sabor al cacao cuando está crudo y amargo. Fui introducida a este sabor medicinal mientras estaba en el útero de mi madre y durante los primeros cuarenta días después del nacimiento hasta el período de lactancia.

Según las tradiciones Indígenas, una persona tiene que beber cacao caliente durante los primeros cuarenta días después de dar a luz. Sus componentes antioxidantes y antiinflamatorios apoyan el proceso de curación del cuerpo. También se conecta a una necesidad emocional de calidez interior.

Cacao fue un hermoso regalo y una de las primeras tradiciones a la que mama y mamita nos introdujeron y enseñaron en familia. Una de las enseñanzas subyacentes fue que cuando me siento triste o desconectada, hay rituales caseros para apapacharme que puedo hacer para sentirme reconfortada.

Mi madre y yo compartimos este tiempo intencional conectando [segunda enseñanza], mientras seguíamos el proceso juntas. Recuerdo un fin de semana en mis viajes de rutina desde la universidad, cuando la visité en nuestra comunidad. Me sentía deprimida porque el estilo de enseñanza de uno de mis profesores era muy desafiante, yo tenía miedo de no aprobar ese curso.

Mi madre me conocía muy bien, así que usó su sabiduría espiritual para encontrar formas de apoyarme. Ella no experimentó ese tipo de desafío ya que no tuvo los recursos financieros para estudiar un nivel educativo universitario, sí sabía cómo ser compasiva y cariñosa con toda su familia, así que siempre nos hizo sentir que no importaba qué pasara, ella siempre nos amaba incondicionalmente.

Durante ese fin de semana, ella fue a encontrarme a la ciudad de Chalatenango para que pudiéramos ir juntas al mercado. Compramos algunos productos esenciales y una de las partes más importantes de esto fue comprar granos de cacao. A las dos nos encantaba el exquisito sabor de la bebida de cacao caliente. Juntas viajamos en autobús durante aproximadamente una hora. Cuando llegamos a casa, preparamos un poco de comida. Después, ambas sabíamos que queríamos hablar, pero para llegar a ese punto, necesitábamos seguir el proceso que me hacía sentir arraigada.

Comenzamos a jalar leña a la hornilla artesanal en nuestra cocina de adobe, donde prendimos el hermoso fuego. ¡Hum!, aún recuerdo ese olor a humo que llena nuestra casa con la danza del viento y los elementos de fuego fusionados. Una vez que la madera parecía estar ardiendo, agarrábamos un trapito, lo mojábamos y lo usábamos para limpiar el comal de barro. Este último es una herramienta de cocina muy importante de las tradiciones Indígenas en Centro América [hoy en día, con la influencia capitalista, esta herramienta ancestral es comercializada como sartén de metal].

Una vez que el comal alcanzaba una temperatura específica, nosotras poníamos los granos de cacao en el comal para tostarlos. Mi madre y yo conversábamos mientras movíamos los granos hasta que alcanzaban el nivel de tostado que queríamos. ¡Hum!, inhalo profundamente ahorita, mientras recuerdo cómo todos estos olores llenaban la cocina con una fuerte sensación de estar en casa. Ella me preguntaba “¿Cómo está?” y yo mientras suspiraba le decía “no muy bien mami, la universidad realmente es difícil, es un sistema que apoya a gente como nosotras que venimos de una experiencia rural”. Entonces, ella se me acercaba y me abrazaba, luego yo lloraba en su regazo, yo me entregaba completamente.  

¿Cómo está usted mama?” le preguntaba, y ella me hablaba sobre las distintas luchas de la comunidad, y sus frustraciones con algunos líderes. Entonces, yo me le acercaba y la abrazaba, ella se entregaba y lloraba. Juntas nos sentábamos en la incomodidad de nuestras respectivas luchas mientras continuábamos con el proceso de tostar cacao. El siguiente paso era cargar dos sillas hacia el patio bajo la sombra de los árboles de marañón, mango, y coco, ahí juntas pelábamos los granos de cacao. Ella sostenía el huacal con los granos tostados y yo sostenía el huacal con los granos de cacao pelados. Las uñas se nos ponían negras y quebraditas de tanto pelar la cáscara. 

Mientras pelábamos la cáscara de los granos, mi madre se ponía a cantar y yo siempre me le unía. Era muy común que nos pusiéramos a contar historias en la que la resiliencia colectiva era nuestro punto principal de conversación, siempre nos carcajeábamos. Bien juntitas caminábamos al molino para moler cacao mientras lo mezclábamos con azúcar morena, y canela. Era un gesto tradicional tapar el huacal con una mantita bordada con tanto amor. De regreso a casa íbamos saludando con un “buenas tardes” a cada persona a quien encontrábamos en el camino.

Cuando se llegaba el momento preciso de preparar cacao caliente, mi madre ponía una olla con agua a hervir y luego le agregaba la mezcla de cacao, mezclaba y mezclaba hasta que la consistencia del cacao se ponía espesa, ella siempre me aclaraba que la cantidad de cacao debería ser más que la cantidad de agua para que así el resultado de este proceso mágico trajera un sabor intenso: agridulce.

Una vez estaba perfectamente cocido, ella nos servía a ambas una taza de cacao recién hecho. Durante estos rituales a ambas nos encantaba sentarnos a la par en la hamaca mientras nos agarrábamos de las manos y conversábamos. Tomar cacao no era solamente un apapacho para la panza, era el proceso de un lenguaje de amor no hablado, un amor activo e incondicional. Preparar cacao era nuestro camino para descubrir nuestras almas y elevar una a la otra emocional y espiritualmente. Mi madre me apoyaba con su sabiduría la cual en su momento ella recibió de su madre. Hoy estoy humildemente agradecida por cada uno de esos momentos sagrados que tuvimos juntas. Madre, muchas gracias por su visita espiritual el domingo, muchas gracias por susurrarme esta memoria en el día de las madres.

Que el espíritu de mama Marcela descanse en poder.

Que el espíritu de Mamita Virginia descanse en poder.

Que todas las mujeres en nuestro linaje antes que ellas descansen en poder.

Email: sanadora.nomadicspirit@gmail.com


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