Luna Llena: Cultivando desde la Sagrada Presencia

¿Cómo nos permitimos cultivar la sagrada presencia de segundo a segundo? ¿Cómo nos damos permiso para Ser en cuerpo, mente y espíritu aquí y ahora? Hoy les comparto que en la Tierra que camino en Peregrinaje Sagrado el Solsticio de Verano nos trae la Medicina de la presencia, de la aceptación y la Danza Sagrada de entretejernos con disciplina impecable.

¿Qué anhela ser parido, creado, o transmutado en su vida para que su caminar se vuelva más liviano? ¿Cómo escuchan su Tierra Sagrada desde su centro útero-corazón-intuición?

Ayer mientras veíamos una foto de mi infancia, en la que tengo cuatro años, la única foto en la que estoy con mis compañerxs de kinder y cada quien sostiene una pelota de plástico, llevamos ropas humildes, remendadas, y se nos dibuja una enorme sonrisa en nuestras caras. En la foto también está mi hermana Ruth, de seis años, y mi hermana Susi de unos catorce años, ella nuestra maestra popular. ¡Pertenecemos a una tribu de mujeres tan resilientes!

Ayer mientras veíamos esa única foto con mis amigues de la infancia, justo antes de sembrar plantitas y atender los jardines, mi sobrina Maya me preguntó ¿Cómo lograste de niña sonreír cuando tenías tanto dolor? ¿Cómo cultívo yo la alegría al mismo tiempo que siento dolor?

Antes de reaccionar a dar una respuesta llena de proyecciones, pausé, respiré, y luego respondí: Mamita, mamita Virginia me enseñó a cultivar la presencia en comtemplar todas las bendiciones que recibimos día a día, que muchas veces asumimos que siempre estarían, cosas que damos por garantizadas y por las cuales dejamos de agradecer. El vivir en tribu, los mangos, las tortillas, nuestras manos sagradas, la poesía de coexistir en comunidad, la flora, la fauna, el día y la noche, las estrellas… 

Lo más fácil, continué, es proyectar nuestro dolor con las personas que decimos amar más, y ahí es donde más hay que dedicar tiempo, energía, y atención para desamarrar los nudos que hemos ido creando con nuestros vínculos. 

Mamita Virginia me sonreía, me abrazaba, me escuchaba y daba consejos a través de narraciones con alguna enseñanza, me modeló el amor incondicional, ella acechó sus duelos de una manera impecable. La verdad la ví ser directa, comunicativa, y amorosa con mamá sobre todo con la acción. Conmigo, así como yo la recuerdo en base a mi percepción de nuestro vínculo fue auténtica. La ví frustrarse, percibí sus enojos, sus alegrías, sus tristezas y su gran amor por el milagro de vivir.

A través de ella como un espejo, aprendí que la ferocidad de estar donde se elige estar es por compromiso, y que es necesario acechar las soberbias, los patrones violentos, los sagrados enojos, miedos, y duelos sin procesar, que nuestras aguas cargan, hay que hacerlo diariamente, cada instante para enraizar nuestro hogar interno en abrirnos a recibir y dar en justa medida. 

Las preguntas que vienen a partir de esta sagrada plática son: ¿Podemos permitirnos entregarnos como las flores que se abren a recibir los apapachos de la lluvia, el sol, mientras se enraizan en la Pachamama? ¿Cómo nos permitimos preparar nuestras Tierra en cuerpo, mente y espíritu para heredar a nuestrxs descendientes más gozo, más alegría? ¿Cómo nos permitimos crecer aquí y ahora al igual que los tomates que crecen en la hortaliza de mi hermana? ¿Cuáles son las frutas, vegetales, flores que nos llaman a florecer en nuestra alma?

Responder a estas interrogantes es un proceso espiral, porque la sanación, los procesos de descolonización son peregrinajes transgeneracionales que requieren atención disciplinada. Entonces, cuando me siento cansada, cuando siento que el caminar se vuelve pesado, voy a la Tierra, me quito los zapatos, me recuesto en el suelo para permitirme ser sustentada. 

En el último año, las creencias limitantes que he aprendido a soltar incluyen:

  • No tengo suficiente tiempo
  • No tengo suficiente dinero

En estas trece lunas también han florecido en mi corazón estas verdades abundantes:

  • Mi Ser es abundantemente creativa
  • Mi Ser es Selva Sagrada

Acechar las sombras, las creencias limitantes, o los traumas causado por abuso transgeneracional desde el amor propio, desde el autoconocimiento, es parte de seguir encarnando la sanación para las futuras generaciones. 

En mis narraciones publicadas en la Antología Maternidad Creativa: Recordar el latido Original del útero, comparto más sobre mis peregrinajes sagrados. Les invito a leernos, a leer cada una de las formas sagradas en que todas las coaturas hemos vivido nuestra Maternidad Creativa. Si desean saber más sobre la presentación del libro, pueden visitar el canal de YouTube de la Mujer Lunar y escucharnos por ese medio.

En las próximas Lunas Llenas estaré facilitando tertulia talleres para explorar más sobre ¿Cómo vivimos nuestra Maternidad Creativa? ¿Quieren saber cómo participar y obtener una copia del libro? Elija cualquiera de los temas abajo mencionados y llene el formulario de inscripción. Las copias son limitadas.

¡En gratitud ancestral!

Email: sanadora.nomadicspirit@gmail.com


Copyright © 2020-2021, Erika Murcia | All Rights Reserved

Leave a Reply

Fill in your details below or click an icon to log in:

WordPress.com Logo

You are commenting using your WordPress.com account. Log Out /  Change )

Google photo

You are commenting using your Google account. Log Out /  Change )

Twitter picture

You are commenting using your Twitter account. Log Out /  Change )

Facebook photo

You are commenting using your Facebook account. Log Out /  Change )

Connecting to %s